20 de mayo de 2012

Capítulo 5: "Fantasíaseróticas, conciencia y uno más uno"

Estaba nerviosa. No porque fuese la primera vez que tenía una cita, porque no lo era, sino simplemente que nunca había hecho algo así. Siempre había tenido citas con chicos con los que había coincidido más de dos veces pero con Miguel...

Respiró hondo.

-"Basta, Laura"-se dijo a si misma- "vas a ir, te lo vas a pasar bien y, tal vez, con suerte tengas una segunda cita con él"

Antes de que se pudiera dar cuenta, Laura estaba fantaseando con la segunda cita. Sobre donde sería, que ocurriría y si él se atrevería a besarla. Quizás sí. Y estaba convencida de que el medico besaría muy bien. Más que bien, ESTUPENDAMENTE. Ya estaba pensando en que se pondría cuando una vocecita interior, esa que suele hablarnos cuando no estamos estudiando y deberíamos hacerlo o como cuando nos saltamos la dieta, la habló:

-"¿Cómo puedes estar pensado en la segunda cita si ni siquiera has tenido la primera? ¿Te recuerdo que está de camino a ella?"
-"¡Ya has roto mis ilusiones!"-se regañó a si misma.
-"¡Solo quiero ser razonable!"-se defendió su conciencia- "No te hagas ilusiones. Tal vez sea como todos, o sea: un gilipollas"
-"Estoy segura de que no"
-"Oh, claro. Es que le conoces de tanto..."
-"No, pero solo hay que mirarle. Es guapo, tiene una voz preciosa y... y... ¡es médico!. Nuestra madre siempre nos dijo que nos fiásemos de la medicina"
-"Y puede que sea el típico que le gusta probar un poquito de todas"
-"No. Seguro que es alguien con principios y fuerza de voluntad. Para llegar a ser médico hay que esforzarse mucho"
-"¡¿Quieres dejar de idealizarle porque sea médico?! ¡¡No idealizas tanto a nuestro dentista!!"
-"Nuestro dentista tiene cincuenta años"
-"Y podría ser un hombre excelente. Yo solo te digo que no te hagas ilusiones. Que nos conocemos. Luego cuando ves que las cosas no van como tú crees, soy yo la que te aguanto con tus pensamientos emo y engordamos porque te da por comer kilos de helado y donuts"
-"No seas exagerada"
-"¿Exagerada yo? Me es imposible, soy tu conciencia. Ser exagerada es el trabajo de tus fantasías eróticas"
-"¡Eh!"-se quejó la responsable de las fantasías eróticas-"¡Yo no soy una exagerada!"
-"Que va..."-bufó la conciencia-"Ir por la playa y que de repente aparezca un pegaso que casualmente nos lleve a unas nubes de perfecto color rosa en las cuales hay tres hombres que ¡oh! ¡Qué casualidad! ¡Todos son negros y están bien dotados! En donde gozamos como diosas mientras el sirope de chocolate brota sin fin de las nubes.... Si eso no es exageración, yo os juro que soy la parte que calcula cuanto es uno más uno"
-"¡Uno más uno son sieteeee!"-canturreó la Laura que calcula las matemáticas.
-"Eso no es exagerar"-defendió con sorda Laura-fantasíaseróticas- "Simplemente se llama fantasía. Cosa que tú no sabes lo que es"
-"Obviamente no. Soy la parte razonable del equipo. Sin mí estaríamos perdidas"-dijo Laura-conciencia.
-"¡Basta! ¡Me vais a volver loca1"-gritó mentalmente Laura-asecas.
-"No la hagas caso, es una aburrida"-agregó fantasíaseróticas- "Tu disfruta. Con suerte nos toque el culo"
-"No estoy segura de si quiero que nos toque el culo en la primera cita..."-murmuró Laura.
-"¡¿Qué?! ¡¿Qué dices?! ¡¿Pero tú te fijastes en sus manos?! ¡Grandes y fuertes! Nos vendó de forma estupenda la herida y recuerda que se propuso voluntario para hacernos un masaje corporal. Mmmmm.... Imagínatelo..."-fantasíaseróticas suspiró.
-"Buenooo, ya estamos"-bufó conciencia.
-"Ohhh diooss..... Sí. En la oscuridad de una salita de medicina y él que nos empieza a masajear el cuerpo con esas manos taaan atractivas y... uffff, sii.... Imaginatelo..."
-Me está dando vergüenza ajena"-replicó conciencia.
-"Y sus manos se cuelan por dentro de nuestro pantalón y bajan y.."
-¡BASTA!-gritó Laura.... pero NO mentalmente. Una abuela pegó un brinco a su lado en la acera.

Laura bufó.

-"No quiero más estupideces"
-"Díselo a ella, no a mí"-se defendió conciencia.
-"Sois unas aburridas, con lo bien que me lo estaba pasando. Estoy segura de que está TAN bien dotado... ufff, se me suben los calores de solo pensarlo..."-murmuró fantasíaseróticas.
-"Quiero poder mirarle a la cara cuando me encuentre con él, ¿vale?Y si piensas en su aparato no podré hacerlo"
-"Pues preparate cariño, ahí está"-anunció conciencia.

Laura miró hacia delante.

 Era verdad, allí estaba Miguel.
Laura no pudo evitar ponerse roja.

Miguel iba con unos vaqueros que se apretaban contra su culo de una forma apetitosa y terriblemente sexy. Botas militares y una camiseta de manga corta negra que se le pegaba al cuerpo... En su mano su chaqueta de cuero.

No es necesario decir que Fantasíaseróticas comenzó a hiperventilar.

Estaba de espaldas a Laura, apoyado en la pared del edificio y fumando un cigarro.
Su pelo ondulado y castaño le caía alrededor del rostro con gracilidad. Además se había dejado una perilla algo más clara que su pelo, ésta dibujaba con perfección la mandíbula de Miguel, tan masculina y cuadrada.

-"oh dios"-gimió Laura Fantasíaseróticas.

La vista de Laura se fijó en como los labios de Miguel se fruncían al fumar el cigarro y como luego expulsaba con un suspiro el aire, relajando los músculos de esa boca tan bien hecha bajo esa nariz recta.
Los ojos grises de Miguel se volvieron y la miraron.

-"Que ojos..."

La sonrió y alzó una mano. Se dirigió hacia ella, dejando atrás la pared del edificio.

Fantasíaseróticas y todas las demás Lauras -menos la que calculaba las matemáticas, pues estaba demasiado ocupada en canturrear la canción anteriormente nombrada- se fijaron en como los pantalones le marcaban las piernas y como caminaba.

-"Oh dios"

Como la camiseta se pegaba a su tripa plana y seguramente musculosa, incluso le dio tiempo a fijarse en los brazos de él y vislumbrar dos grandes tatuajes.

Finalmente Miguel llego hasta Laura y tiró el cigarro, para pisarlo. Expulsó el humo y la miró. Esbozó una media sonrisa.

-"Ayyy, mamá..."

Laura atinó a sonreir, más para no parecer tonta que porque realmente estuviera en situación de sonreírle.

-Laura, me alegro que vinieses. Te estaba esperando-la voz de Miguel rebotó en Laura de arriba abajo.

En la mente de la chica se oyó una exclamación aguda. Todas las Lauras mentales miraron con los ojos como platos a Fantasíaseróticas.

-"¿Qué..?"-preguntó conciencia.
-"Uffff...."-susurró fantasíaseróticas colorada como un tomate, abanicándose-"llegué al fin..."
-"¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!"-corearon todas mentalmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario