Se despertó con el sonidito agudo de la canción de "Young Folks" acompañado con la vibración de su móvil. Terriblemente molesta. Gimió y alzo su mano contra el maldito aparato chillón. De camino a coger el móvil su mano se empotró contra una de esos malditos tubos metálicos de dibujos orteras en donde todos solemos poner los bolígrafos, lápices y demás chorradas sin saber a ciencia cierta si sirven para eso. El caso es que se cayó y con él todo su contenido.
No le dio especial importancia. Por una nueva cosa tirada en el suelo de su habitación nadie se iba a morir... bueno, quizás su madre sí.
Le dio al botoncito verde.
-¿Sí?
-¡SARA! ¡No podía aguantar más! ¡Tenia que llamarte!-la estridente voz de Laura le golpeó con fuerza el oído haciendo que se apartase el aparato de la oreja.
Sara suspiró algo irritada. ¿Qué hora era? Las dos de la mañana. Torció el gesto. No es que no le interesase lo que Laura la tuviera que contar sino que su interés era mayor en horas más aceptables. Se vio obligada a acercarse de nuevo el móvil a la oreja puesto que Laura seguía parloteando como un loro al otro lado de la línea.
-Y no veas que culo tiene porque de verdad tía, cuando vi como le quedaban esos pantalones me dije a mi misma: "ay omá, que rico que está" ¡Es más! ¡Podría comer en ese culo! Y es que no es solo su culo...
-Lau, Lau. Echa el freno me he perdido-replicó Sara incorporándose en su cama y apartando las sábanas. Al pisar el suelo no supo exactamente que es lo que pisó, pero de seguro que no fue el suelo de su cuarto- ¿Qué ha pasado? Cuéntamelo desde el principio. TODO-sonrió ya más despierta.
Laura suspiró desde su propia cama, tumbada. Ni siquiera se había quitado la ropa. El corazón le iba a mil. Recordar la cita con el médico la ponía igual de nerviosa o más si podía ser de lo que había estado durante todo el rato con él.
-¿Laura? ¿Te ha dado un ataque al corazón o te estás desfogando en silencio con tu mano?-bromeó Sara.
-¡No seas burra!
-Háblame y así mi imaginación dejará de volar tan libremente -sonrió la rubia saliendo con cuidado de su habitación. Necesitaba urgentemente ir al baño.
-Ha sido genial-dijo con una sonrisa estúpida Laura levantándose de un salto de la cama.
-Eso no es una descripción satisfactoria, guarra. Quiero saberlo todo-susurró en voz baja Sara atravesando el pasillo y entrando en el baño.
-Pues... estaba guapísimo, Sara.
-Sí, creo que algo he podido entender antes cuando babeabas en idioma de simio en el teléfono-se sentó en el retrete con un suspiro.
Esa sensación de que la vejiga te va a explotar es TAN incomoda... y cuando al final sientes el alivio... es... incomparable.... inconfundible... como los Ferrero Rochér. Pues igual.
-Pues verás. No sabes la impresión que me dio cuando le vi.
-¿Cómo iba vestido?-preguntó curiosa Sara mordiéndose el labio inferior.
-Pues... unos vaqueros y una camiseta de manga corta negra que le quedaba ajustada y de maravilla...
-Habría sido un detalle por su parte haber ido con el traje de Adán-bromeó la rubia.
-Estoy segura de que también le quedaría bien...
-No babees tanto que se me está inundando el baño.
Ambas rieron.
-Bueno, ¿y entonces?
-Dimos un paseo y...
-¡AHHHHHHHHHH!-chilló Sara.
Laura pegó un bote en su cuarto.
-¿Qué ocurre?
-Me ha venido la regla-gimoteó Sara mirando su ropa interior manchada- maldita sea, se me ha adelantado...
-Vaya que putada...-dijo mientras se quitaba las botas y las dejaba caer con un sonido seco contra el suelo importándole poco si despertaba a alguien.
-Joder... odio cuando tengo la regla...-replicó mosqueada Sara alcanzando la caja de plastico de las compresas.
-Ya tia, la verdad es que es un coñazo. Yo me siento inflada y me duele mazo.
-A mi no me duele pero lloro por cualquier jilipollez.
-Que suerte tía, no sabes lo que es que te duela la regla. Es un suplicio, me pongo malísima.
-Ya si en segundo de bachilleraro te pusiste tan mala que tuviste que irte a casa en pleno examen de Lengua.
-Ya, no me lo recuerdes...-bufó Laura.
-¡Tía!
-¿Qué?
-Joder, ¡pues que sigas contándome que ha pasado!
-¡Ah! Sí. Pues dimos un paseo... y al final hemos terminado en un pub.
-¿Te ha pagado las copas o te ha hecho pagártelas tu?
-No he bebido.
-Tía Laura, eres idiota.
-Es que no quería que se me olvidara todo y no pudiera contartelo luego.
-Así me gusta, previsora-accedió Sara- ¿Y entonces...?
-Pues...
Silencio.
Sara se inquietó. Aquello era peor que cuando en una telenovela te dejan caer una bomba del tipo: "Luisa Fernanda se acostó con Camilo José y se quedó embarasaaadaaaaaaa" y ¡PAM! te cortan el maldito episodio sin avisarte ni nada.
-¡TIA! ¿Me lo vas a contar o tengo que imaginármelo? ¿Te besó? ¿No te besó? ¿Te metió mano? ¡Cuenta, zorra!
-Mmmmmm no sé si dejarte con la intriga...-bromeó Laura.
-No me seas zorra. Soy capaz de ir a tu casa y obligarte a cantar como un pájaro hasta saber cada detalle de la maldita cita-la amenazó la rubia intentando colocarse con éxito la maldita comprensa.
-Vaaaaaaaaale-sonrió Laura contenta de poder contar por una vez a Sara como le había ido una cita sin terminar en moqueo- puedo decir que baila bien.
-Define bien. Porque nunca hay que fiarse de los hombres que bailan demasiado bien, tienden a ser de la otra acera.
-NO es de la otra acera.
-¿Tienes pruebas concluyentes que demuestren lo contrario?
-¿Qué es muy sexy?
-Eso NO es una prueba concluyente es un hecho.
-Baila lo suficientemente bien como para ser sexy pero no tan genialmente como para correr el riesgo de ser gay-explica Laura- Tiene ese toque de caderas que solo tienen los heteros al bailar y ademas no se pavonea como una diva de la pista. Ya sabes es más de pegarse.
-Mmmmm, de momento me has convencido pero necesitaré verlo con mis propios ojos...
-¡ZORRA!
-¡Qué! ¡Necesito verificarme de que mi mejor amiga no se está haciendo ilusiones con un hombre equivocado!-replicó con malicia Sara.
-Tu lo que quieres es cacho de mi hombre.
-De momento no es tu hombre, es el hombre de nadie aún.
-Serás...
La puerta del baño se abrió y Sara pego un berrido asustada. Un hombre con cara de dormido y barba la miraba con los ojos achinados.
-Pero Sara, mi vida. ¿Qué horas son estas? ¡Vete a dormir de una vez!
-Joder papá que susto...
-¿Qué haces hablando por teléfono a estas horas?
-Es Laura.
-Pues dile a Laura que te llame en horas ma razonables que en esta casa se tiene la manía de dormir por las noches. Anda, corta de una maldita vez.
-Ya voy...-refunfuñó Sara.
-Cor-ta.
-¿Me dejas al menos ponerme la compresa tranquila?-preguntó sarcástica Sara a su padre.
Éste la miro serio y con cara de dormido.
-Buenas noches-dijo antes de entornar de nuevo la puerta del baño.
-¿Qué ocurre?-le llegó la voz de Laura desde la otra línea.
-Mi padre que tiene el objetivo de matarme de un susto. Tengo que cortar la conversación Laura. Solo dime una cosa más. ¿Te ha besado?
-Mmmmm, puede...
-¡Dios! ¿Besa bien?
-Ha superado mis espectativas y créeme las llevaba muy altas.
Sara suspiró acalorada y tiró de la cadena.
-Me lo tendrás que explicar mejor.
-Lo haré, te lo juro.
-Más te vale...
-¡Sara corta de una maldita vez!-se oyó la voz de su padre.
-Tengo que dejarte lo siento.
-Vale, guapa. No pasa nada. Hablamos mañana.
-¿Mañana? Querrás decir hoy.
-Eso quería decir.
-Vale. ¿Me llamas tú?
-Sí. Adiós.
-Adiós guarrona.
Sara colgó y apago la luz del baño. Se dirigió a su habitación y cerró la puerta tras de sí. En la oscuridad de su habitación pudo imaginarse con total claridad lo afortunada que había sido Laura al bailar con el médico buenorro y cuando la había besado. Suspiro acalorada sintiendo como un horno.
Su conciencia anotó un nuevo síntoma cuando tenía la regla: Se ponía cachonda con más rapidez.
6 de agosto de 2012
20 de mayo de 2012
Capítulo 5: "Fantasíaseróticas, conciencia y uno más uno"
Estaba nerviosa. No porque fuese la primera vez que tenía una cita, porque no lo era, sino simplemente que nunca había hecho algo así. Siempre había tenido citas con chicos con los que había coincidido más de dos veces pero con Miguel...
Respiró hondo.
-"Basta, Laura"-se dijo a si misma- "vas a ir, te lo vas a pasar bien y, tal vez, con suerte tengas una segunda cita con él"
Antes de que se pudiera dar cuenta, Laura estaba fantaseando con la segunda cita. Sobre donde sería, que ocurriría y si él se atrevería a besarla. Quizás sí. Y estaba convencida de que el medico besaría muy bien. Más que bien, ESTUPENDAMENTE. Ya estaba pensando en que se pondría cuando una vocecita interior, esa que suele hablarnos cuando no estamos estudiando y deberíamos hacerlo o como cuando nos saltamos la dieta, la habló:
-"¿Cómo puedes estar pensado en la segunda cita si ni siquiera has tenido la primera? ¿Te recuerdo que está de camino a ella?"
-"¡Ya has roto mis ilusiones!"-se regañó a si misma.
-"¡Solo quiero ser razonable!"-se defendió su conciencia- "No te hagas ilusiones. Tal vez sea como todos, o sea: un gilipollas"
-"Estoy segura de que no"
-"Oh, claro. Es que le conoces de tanto..."
-"No, pero solo hay que mirarle. Es guapo, tiene una voz preciosa y... y... ¡es médico!. Nuestra madre siempre nos dijo que nos fiásemos de la medicina"
-"Y puede que sea el típico que le gusta probar un poquito de todas"
-"No. Seguro que es alguien con principios y fuerza de voluntad. Para llegar a ser médico hay que esforzarse mucho"
-"¡¿Quieres dejar de idealizarle porque sea médico?! ¡¡No idealizas tanto a nuestro dentista!!"
-"Nuestro dentista tiene cincuenta años"
-"Y podría ser un hombre excelente. Yo solo te digo que no te hagas ilusiones. Que nos conocemos. Luego cuando ves que las cosas no van como tú crees, soy yo la que te aguanto con tus pensamientos emo y engordamos porque te da por comer kilos de helado y donuts"
-"No seas exagerada"
-"¿Exagerada yo? Me es imposible, soy tu conciencia. Ser exagerada es el trabajo de tus fantasías eróticas"
-"¡Eh!"-se quejó la responsable de las fantasías eróticas-"¡Yo no soy una exagerada!"
-"Que va..."-bufó la conciencia-"Ir por la playa y que de repente aparezca un pegaso que casualmente nos lleve a unas nubes de perfecto color rosa en las cuales hay tres hombres que ¡oh! ¡Qué casualidad! ¡Todos son negros y están bien dotados! En donde gozamos como diosas mientras el sirope de chocolate brota sin fin de las nubes.... Si eso no es exageración, yo os juro que soy la parte que calcula cuanto es uno más uno"
-"¡Uno más uno son sieteeee!"-canturreó la Laura que calcula las matemáticas.
-"Eso no es exagerar"-defendió con sorda Laura-fantasíaseróticas- "Simplemente se llama fantasía. Cosa que tú no sabes lo que es"
-"Obviamente no. Soy la parte razonable del equipo. Sin mí estaríamos perdidas"-dijo Laura-conciencia.
-"¡Basta! ¡Me vais a volver loca1"-gritó mentalmente Laura-asecas.
-"No la hagas caso, es una aburrida"-agregó fantasíaseróticas- "Tu disfruta. Con suerte nos toque el culo"
-"No estoy segura de si quiero que nos toque el culo en la primera cita..."-murmuró Laura.
-"¡¿Qué?! ¡¿Qué dices?! ¡¿Pero tú te fijastes en sus manos?! ¡Grandes y fuertes! Nos vendó de forma estupenda la herida y recuerda que se propuso voluntario para hacernos un masaje corporal. Mmmmm.... Imagínatelo..."-fantasíaseróticas suspiró.
-"Buenooo, ya estamos"-bufó conciencia.
-"Ohhh diooss..... Sí. En la oscuridad de una salita de medicina y él que nos empieza a masajear el cuerpo con esas manos taaan atractivas y... uffff, sii.... Imaginatelo..."
-Me está dando vergüenza ajena"-replicó conciencia.
-"Y sus manos se cuelan por dentro de nuestro pantalón y bajan y.."
-¡BASTA!-gritó Laura.... pero NO mentalmente. Una abuela pegó un brinco a su lado en la acera.
Laura bufó.
-"No quiero más estupideces"
-"Díselo a ella, no a mí"-se defendió conciencia.
-"Sois unas aburridas, con lo bien que me lo estaba pasando. Estoy segura de que está TAN bien dotado... ufff, se me suben los calores de solo pensarlo..."-murmuró fantasíaseróticas.
-"Quiero poder mirarle a la cara cuando me encuentre con él, ¿vale?Y si piensas en su aparato no podré hacerlo"
-"Pues preparate cariño, ahí está"-anunció conciencia.
Laura miró hacia delante.
Era verdad, allí estaba Miguel.
Laura no pudo evitar ponerse roja.
Miguel iba con unos vaqueros que se apretaban contra su culo de una forma apetitosa y terriblemente sexy. Botas militares y una camiseta de manga corta negra que se le pegaba al cuerpo... En su mano su chaqueta de cuero.
No es necesario decir que Fantasíaseróticas comenzó a hiperventilar.
Estaba de espaldas a Laura, apoyado en la pared del edificio y fumando un cigarro.
Su pelo ondulado y castaño le caía alrededor del rostro con gracilidad. Además se había dejado una perilla algo más clara que su pelo, ésta dibujaba con perfección la mandíbula de Miguel, tan masculina y cuadrada.
-"oh dios"-gimió Laura Fantasíaseróticas.
La vista de Laura se fijó en como los labios de Miguel se fruncían al fumar el cigarro y como luego expulsaba con un suspiro el aire, relajando los músculos de esa boca tan bien hecha bajo esa nariz recta.
Los ojos grises de Miguel se volvieron y la miraron.
-"Que ojos..."
La sonrió y alzó una mano. Se dirigió hacia ella, dejando atrás la pared del edificio.
Fantasíaseróticas y todas las demás Lauras -menos la que calculaba las matemáticas, pues estaba demasiado ocupada en canturrear la canción anteriormente nombrada- se fijaron en como los pantalones le marcaban las piernas y como caminaba.
-"Oh dios"
Como la camiseta se pegaba a su tripa plana y seguramente musculosa, incluso le dio tiempo a fijarse en los brazos de él y vislumbrar dos grandes tatuajes.
Finalmente Miguel llego hasta Laura y tiró el cigarro, para pisarlo. Expulsó el humo y la miró. Esbozó una media sonrisa.
-"Ayyy, mamá..."
Laura atinó a sonreir, más para no parecer tonta que porque realmente estuviera en situación de sonreírle.
-Laura, me alegro que vinieses. Te estaba esperando-la voz de Miguel rebotó en Laura de arriba abajo.
En la mente de la chica se oyó una exclamación aguda. Todas las Lauras mentales miraron con los ojos como platos a Fantasíaseróticas.
-"¿Qué..?"-preguntó conciencia.
-"Uffff...."-susurró fantasíaseróticas colorada como un tomate, abanicándose-"llegué al fin..."
-"¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!"-corearon todas mentalmente.
Respiró hondo.
-"Basta, Laura"-se dijo a si misma- "vas a ir, te lo vas a pasar bien y, tal vez, con suerte tengas una segunda cita con él"
Antes de que se pudiera dar cuenta, Laura estaba fantaseando con la segunda cita. Sobre donde sería, que ocurriría y si él se atrevería a besarla. Quizás sí. Y estaba convencida de que el medico besaría muy bien. Más que bien, ESTUPENDAMENTE. Ya estaba pensando en que se pondría cuando una vocecita interior, esa que suele hablarnos cuando no estamos estudiando y deberíamos hacerlo o como cuando nos saltamos la dieta, la habló:
-"¿Cómo puedes estar pensado en la segunda cita si ni siquiera has tenido la primera? ¿Te recuerdo que está de camino a ella?"
-"¡Ya has roto mis ilusiones!"-se regañó a si misma.
-"¡Solo quiero ser razonable!"-se defendió su conciencia- "No te hagas ilusiones. Tal vez sea como todos, o sea: un gilipollas"
-"Estoy segura de que no"
-"Oh, claro. Es que le conoces de tanto..."
-"No, pero solo hay que mirarle. Es guapo, tiene una voz preciosa y... y... ¡es médico!. Nuestra madre siempre nos dijo que nos fiásemos de la medicina"
-"Y puede que sea el típico que le gusta probar un poquito de todas"
-"No. Seguro que es alguien con principios y fuerza de voluntad. Para llegar a ser médico hay que esforzarse mucho"
-"¡¿Quieres dejar de idealizarle porque sea médico?! ¡¡No idealizas tanto a nuestro dentista!!"
-"Nuestro dentista tiene cincuenta años"
-"Y podría ser un hombre excelente. Yo solo te digo que no te hagas ilusiones. Que nos conocemos. Luego cuando ves que las cosas no van como tú crees, soy yo la que te aguanto con tus pensamientos emo y engordamos porque te da por comer kilos de helado y donuts"
-"No seas exagerada"
-"¿Exagerada yo? Me es imposible, soy tu conciencia. Ser exagerada es el trabajo de tus fantasías eróticas"
-"¡Eh!"-se quejó la responsable de las fantasías eróticas-"¡Yo no soy una exagerada!"
-"Que va..."-bufó la conciencia-"Ir por la playa y que de repente aparezca un pegaso que casualmente nos lleve a unas nubes de perfecto color rosa en las cuales hay tres hombres que ¡oh! ¡Qué casualidad! ¡Todos son negros y están bien dotados! En donde gozamos como diosas mientras el sirope de chocolate brota sin fin de las nubes.... Si eso no es exageración, yo os juro que soy la parte que calcula cuanto es uno más uno"
-"¡Uno más uno son sieteeee!"-canturreó la Laura que calcula las matemáticas.
-"Eso no es exagerar"-defendió con sorda Laura-fantasíaseróticas- "Simplemente se llama fantasía. Cosa que tú no sabes lo que es"
-"Obviamente no. Soy la parte razonable del equipo. Sin mí estaríamos perdidas"-dijo Laura-conciencia.
-"¡Basta! ¡Me vais a volver loca1"-gritó mentalmente Laura-asecas.
-"No la hagas caso, es una aburrida"-agregó fantasíaseróticas- "Tu disfruta. Con suerte nos toque el culo"
-"No estoy segura de si quiero que nos toque el culo en la primera cita..."-murmuró Laura.
-"¡¿Qué?! ¡¿Qué dices?! ¡¿Pero tú te fijastes en sus manos?! ¡Grandes y fuertes! Nos vendó de forma estupenda la herida y recuerda que se propuso voluntario para hacernos un masaje corporal. Mmmmm.... Imagínatelo..."-fantasíaseróticas suspiró.
-"Buenooo, ya estamos"-bufó conciencia.
-"Ohhh diooss..... Sí. En la oscuridad de una salita de medicina y él que nos empieza a masajear el cuerpo con esas manos taaan atractivas y... uffff, sii.... Imaginatelo..."
-Me está dando vergüenza ajena"-replicó conciencia.
-"Y sus manos se cuelan por dentro de nuestro pantalón y bajan y.."
-¡BASTA!-gritó Laura.... pero NO mentalmente. Una abuela pegó un brinco a su lado en la acera.
Laura bufó.
-"No quiero más estupideces"
-"Díselo a ella, no a mí"-se defendió conciencia.
-"Sois unas aburridas, con lo bien que me lo estaba pasando. Estoy segura de que está TAN bien dotado... ufff, se me suben los calores de solo pensarlo..."-murmuró fantasíaseróticas.
-"Quiero poder mirarle a la cara cuando me encuentre con él, ¿vale?Y si piensas en su aparato no podré hacerlo"
-"Pues preparate cariño, ahí está"-anunció conciencia.
Laura miró hacia delante.
Era verdad, allí estaba Miguel.
Laura no pudo evitar ponerse roja.
Miguel iba con unos vaqueros que se apretaban contra su culo de una forma apetitosa y terriblemente sexy. Botas militares y una camiseta de manga corta negra que se le pegaba al cuerpo... En su mano su chaqueta de cuero.
No es necesario decir que Fantasíaseróticas comenzó a hiperventilar.
Estaba de espaldas a Laura, apoyado en la pared del edificio y fumando un cigarro.
Su pelo ondulado y castaño le caía alrededor del rostro con gracilidad. Además se había dejado una perilla algo más clara que su pelo, ésta dibujaba con perfección la mandíbula de Miguel, tan masculina y cuadrada.
-"oh dios"-gimió Laura Fantasíaseróticas.
La vista de Laura se fijó en como los labios de Miguel se fruncían al fumar el cigarro y como luego expulsaba con un suspiro el aire, relajando los músculos de esa boca tan bien hecha bajo esa nariz recta.
Los ojos grises de Miguel se volvieron y la miraron.
-"Que ojos..."
La sonrió y alzó una mano. Se dirigió hacia ella, dejando atrás la pared del edificio.
Fantasíaseróticas y todas las demás Lauras -menos la que calculaba las matemáticas, pues estaba demasiado ocupada en canturrear la canción anteriormente nombrada- se fijaron en como los pantalones le marcaban las piernas y como caminaba.
-"Oh dios"
Como la camiseta se pegaba a su tripa plana y seguramente musculosa, incluso le dio tiempo a fijarse en los brazos de él y vislumbrar dos grandes tatuajes.
Finalmente Miguel llego hasta Laura y tiró el cigarro, para pisarlo. Expulsó el humo y la miró. Esbozó una media sonrisa.
-"Ayyy, mamá..."
Laura atinó a sonreir, más para no parecer tonta que porque realmente estuviera en situación de sonreírle.
-Laura, me alegro que vinieses. Te estaba esperando-la voz de Miguel rebotó en Laura de arriba abajo.
En la mente de la chica se oyó una exclamación aguda. Todas las Lauras mentales miraron con los ojos como platos a Fantasíaseróticas.
-"¿Qué..?"-preguntó conciencia.
-"Uffff...."-susurró fantasíaseróticas colorada como un tomate, abanicándose-"llegué al fin..."
-"¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!"-corearon todas mentalmente.
2 de abril de 2012
Capitulo 4 "¿Superviviente, Vaginismo o Bollera?"
-Estoy nerviosa.
-Normal, yo también lo estaría habiendo quedado con ese pedazo de moreno...-responde Sara por la otra línea.
Laura es incapaz de no sonrojarse.
-No se que ponerme.
-¿Aún no te has vestido?
-Es que...
-Has quedado en quince minutos, ¿te recuerdo?
-Las chicas siempre podemos llegar tarde-agrega Laura.
-Eso... es verdad. Bueno, que espere. Así te haces mas de rogar... Ponte la camiseta roja.
-¿La roja?
-Exacto, la roja- en su cuarto Sara termina de pintarse las uñas de los pies.
-Pero tia...-Laura saca del armario la prenda. Una camiseta roja escotada- ¿No es... en fin... muy de zorra?
-No, es de "tómame soy tuya" y eso es EXACTAMENTE lo que quieres, ¿recuerdas?
-Mmmm...-Laura mira la camiseta sin convencerse.
-Mira Laura cariño...-Sara tira una revista al suelo, se tumba en la cama- yo te quiero pero necesitas un buen hombre con urgencia.
-¡Eh!
-¡Es la verdad! No puedes seguir siendo virgen a los 21.
-¿Qué tiene de malo que sea virgen?-protesta Laura ofendida.
-Oh, no pasaría nada si estuvieramos en el siglo dieciocho pero cariño hoy en día las niñas de trece la pierden... ¿No te sientes mal porque un retaco con brakets se te adelante en el tema de cama? A mí me jodería.
-No quiero precipitarme, eso es todo. La virginidad... me parece algo importante.
-¡Y lo es! ¡Desde luego que lo es! pero cielo... en fin... Has tenido a Aitor como novio, a Alfonso y a Carlos... Y AUN sigues siendo VIRGEN.
-No regalo mi virginidad a cualquiera. Solo tengo una, ¿vale?
-En realidad me sorprende que haya sobrevevido hasta hoy-Sara se pone seria- Laura, pérdoname. No te entendía... Eres... eres... eres una ¡SUPERVIVIENTE!-ríe.
-Cállate.
-Ayy... me meo...-Sara suspira- Ahora reconócelo... Tienes miedo a perderla.
-¿Qué? ¡No!
-No tendrás vaginismo, ¿verdad?
-¡¿QUÉ?!
-No pasa nada si lo tienes pero ten en cuenta que...
-¡SARA!
-Vale vale, no tienes vaginismo. Era broma. Entiendo que tengas miedo, todos lo tenemos la primera vez... ¡OH DIOS!-Sara se incorpora en la cama.
-¡¿Qué ocurre?!-pregunta alarmada Laura poniendose los vaqueros ajustados que tiene.
-¡¿No serás lesbiana y no lo sabes?!
-¿Qué? Sara por favor...
-¡Piénsalo! Nunca has aguantado demasiado con tus novios y además nunca llegáis mas allá de que te toquen las tetas. Tal vez simplemente te vaya la otra acera-Sara se vuelve a tumbar en su cama.
-¿Te recuerdo que tu tambien eres virgen?-pica Laura.
-¿Y qué? Pero yo al menos he pasado algo más de que solo me toquen las tetas.
Laura calla.
En eso si que tenía razón Sara, aunque NO LO IBA A ADMITIR.
-Puede-dice Laura- pero tu virginidad SÍ que es una superviviente. Yo puede que haya estado con Aitor, Alfonso y Carlos pero ¿tú qué?
-¿Me debo sentir atacada?
-Debes.
-¡Me siento atacada! ¿Qué insinuas?
-Solo digo que tu si que tienes mérito. Yo solo he estado con tres.
-¿Me estas llamando puta?
-Puede.
-Que pedazo de guarra... De acuerdo, puede que yo sea la superviviente y tú solo seas una chica con vaginismo o con un lío de identidad sexual...-pica Sara- en ese caso YO debería tomar medidas drásticas.
-Que zorra eres. Estas deseando que sea bollera, ¿verdad? Eso te dejaría vía libre para poder lanzarte sobre Miguel como una loba...-Laura se pone las botas.
-¿Quéeeeeee? ¡NOOOOOO! ¿Por quíen me tomas?-sonríe Sara.
-Por Sara Liranda.
-¡Me ofendo!
-¡Serás guarra! ¡Pues que sepas que Miguel es mio, pedazo de zorra!-sonríe Laura.
-¿Es una apuesta?
-¡¡ES MIO!!
-Si no te pones la camiseta roja no lo será...-canturrea Sara.
-Adiós puta-Laura niega con la cabeza mientras sonríe.
-¡Camiseta rojaaaa!-oye canturrear a Sara antes de colgar.
Laura suspira y mira la camiseta roja.
Mmmmm.... puede que no esté tan mal...
-Normal, yo también lo estaría habiendo quedado con ese pedazo de moreno...-responde Sara por la otra línea.
Laura es incapaz de no sonrojarse.
-No se que ponerme.
-¿Aún no te has vestido?
-Es que...
-Has quedado en quince minutos, ¿te recuerdo?
-Las chicas siempre podemos llegar tarde-agrega Laura.
-Eso... es verdad. Bueno, que espere. Así te haces mas de rogar... Ponte la camiseta roja.
-¿La roja?
-Exacto, la roja- en su cuarto Sara termina de pintarse las uñas de los pies.
-Pero tia...-Laura saca del armario la prenda. Una camiseta roja escotada- ¿No es... en fin... muy de zorra?
-No, es de "tómame soy tuya" y eso es EXACTAMENTE lo que quieres, ¿recuerdas?
-Mmmm...-Laura mira la camiseta sin convencerse.
-Mira Laura cariño...-Sara tira una revista al suelo, se tumba en la cama- yo te quiero pero necesitas un buen hombre con urgencia.
-¡Eh!
-¡Es la verdad! No puedes seguir siendo virgen a los 21.
-¿Qué tiene de malo que sea virgen?-protesta Laura ofendida.
-Oh, no pasaría nada si estuvieramos en el siglo dieciocho pero cariño hoy en día las niñas de trece la pierden... ¿No te sientes mal porque un retaco con brakets se te adelante en el tema de cama? A mí me jodería.
-No quiero precipitarme, eso es todo. La virginidad... me parece algo importante.
-¡Y lo es! ¡Desde luego que lo es! pero cielo... en fin... Has tenido a Aitor como novio, a Alfonso y a Carlos... Y AUN sigues siendo VIRGEN.
-No regalo mi virginidad a cualquiera. Solo tengo una, ¿vale?
-En realidad me sorprende que haya sobrevevido hasta hoy-Sara se pone seria- Laura, pérdoname. No te entendía... Eres... eres... eres una ¡SUPERVIVIENTE!-ríe.
-Cállate.
-Ayy... me meo...-Sara suspira- Ahora reconócelo... Tienes miedo a perderla.
-¿Qué? ¡No!
-No tendrás vaginismo, ¿verdad?
-¡¿QUÉ?!
-No pasa nada si lo tienes pero ten en cuenta que...
-¡SARA!
-Vale vale, no tienes vaginismo. Era broma. Entiendo que tengas miedo, todos lo tenemos la primera vez... ¡OH DIOS!-Sara se incorpora en la cama.
-¡¿Qué ocurre?!-pregunta alarmada Laura poniendose los vaqueros ajustados que tiene.
-¡¿No serás lesbiana y no lo sabes?!
-¿Qué? Sara por favor...
-¡Piénsalo! Nunca has aguantado demasiado con tus novios y además nunca llegáis mas allá de que te toquen las tetas. Tal vez simplemente te vaya la otra acera-Sara se vuelve a tumbar en su cama.
-¿Te recuerdo que tu tambien eres virgen?-pica Laura.
-¿Y qué? Pero yo al menos he pasado algo más de que solo me toquen las tetas.
Laura calla.
En eso si que tenía razón Sara, aunque NO LO IBA A ADMITIR.
-Puede-dice Laura- pero tu virginidad SÍ que es una superviviente. Yo puede que haya estado con Aitor, Alfonso y Carlos pero ¿tú qué?
-¿Me debo sentir atacada?
-Debes.
-¡Me siento atacada! ¿Qué insinuas?
-Solo digo que tu si que tienes mérito. Yo solo he estado con tres.
-¿Me estas llamando puta?
-Puede.
-Que pedazo de guarra... De acuerdo, puede que yo sea la superviviente y tú solo seas una chica con vaginismo o con un lío de identidad sexual...-pica Sara- en ese caso YO debería tomar medidas drásticas.
-Que zorra eres. Estas deseando que sea bollera, ¿verdad? Eso te dejaría vía libre para poder lanzarte sobre Miguel como una loba...-Laura se pone las botas.
-¿Quéeeeeee? ¡NOOOOOO! ¿Por quíen me tomas?-sonríe Sara.
-Por Sara Liranda.
-¡Me ofendo!
-¡Serás guarra! ¡Pues que sepas que Miguel es mio, pedazo de zorra!-sonríe Laura.
-¿Es una apuesta?
-¡¡ES MIO!!
-Si no te pones la camiseta roja no lo será...-canturrea Sara.
-Adiós puta-Laura niega con la cabeza mientras sonríe.
-¡Camiseta rojaaaa!-oye canturrear a Sara antes de colgar.
Laura suspira y mira la camiseta roja.
Mmmmm.... puede que no esté tan mal...
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